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Desde hace algún tiempo, quizá dos años, se escucha hablar de la crisis de la construcción, y ese mismo tiempo hemos estado pensando qué ocurriría. Y, ¡¡zas!!, ya lo tenemos, ha quedado demostrado el concepto que tienen determinados empresarios sobre el trabajo.
Y el concepto no puede ser más simple, y es que, cuando vienen mal dadas, se despide a los trabajadores, se deja que la crisis la resuelvan otros (normalmente los poderes públicos), a disfrutar de los beneficios acumulados . El paro que lo resuelva el Gobierno, que para eso está.
Parece que estos empresarios no saben lo que significa para los trabajadores el puesto de trabajo. Para ellos, con más de 40 años muchos de ellos, es un verdadero calvario soportar esta situación, pensando además que hay quién se guarda lo ganado y no crea más empleo.
Todos sabemos que quién invierte tiene que recibir beneficios. Que estos beneficios son muy superiores al riesgo que se corre, pero todo tiene un límite, el capital tiene también una función social, ignorarlo es grave y además peligroso.
Ahora volvemos a acordarnos de las doctrinas neoliberales, que en pocas palabras significan que: El que menos pueda… pues peor para él. Al menos nos queda el consuelo que estas tendencias no han ganado las elecciones.
¿Qué tendría que hacer un Estado Social con quién transgrede las normas que hemos comentado?. ¿Porqué ahora estos empresarios piden a papá-Estado que habilite medios para que la actividad no se paralice? ¿Qué daban ellos a ese Estado en las vacas gordas, cuando la Hacienda Pública está investigando la cantidad de dinero negro que se ha movido y se mueve en la Construcción? Ese es en gran parte el tejido empresarial que tenemos, así nos va.
Otra cosa que no entendemos es porque a algunas empresas se les obliga a hacer dotaciones en años de bonanzas, para cuando vengan mal dadas y a otros no, cada día el mundo del trabajo, se entiende menos.
La verdad es que hay empresarios que entienden su responsabilidad en el mundo del trabajo, pero otros la palabra solidaridad no la han oído en su vida.
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